28/04/2013
19/03/2013
Nafarroa Oinez 2013 Tutera
Como todos los años, la Fundación "Erentzun Fundazioa", organizadora de la feria, los va a situar en la Plaza de los Fueros.
Desde aquí animamos a todos los socios y amigos a que visiten su puesto y adquieran algún producto de los muchos que han preparado.
En este enlace: http://www.nafarroaoinez.net/eu/denda.asp podéis ver parte del catalogo que tienen para este año.
Gora ikastolak! Gora Nafarroa Oinez!
10/02/2013
Decálogo para iniciarse en el esquí de travesía y montaña
2.- El segundo consejo hace referencia a la seguridad. Identifica tus puntos débiles como iniciado, pueden ser las técnicas de descenso, tus conocimientos básicos de montaña invernal, o los conocimientos mínimos de nivología u otras habilidades específicas de nuestro deporte. Aceptando nuestras deficiencias, no arriesgaremos, desde la primera salida tienes que aprender a evaluar riesgos y el principal factor de riesgo al iniciarme es mi falta de experiencia.
3.- Cuando vayas en grupo, con compañeros de diferente nivel, comunica en todo momento tus limitaciones en esta disciplina del esquí y la montaña. Una salida en grupo tiene que ser acorde con el nivel de todos sus integrantes, incluido el más nobel.
4.- Tenemos que ser progresivos en el aprendizaje. La progresión en técnicas de esquí sería la siguiente, dominar la pista primeramente, posteriormente hacer mucho fuera de pista en estación y una vez que dominamos el fuera pista hacemos esquí de travesía. Las técnicas de ascenso en esquí de montaña aunque igual de importantes, en principio son mucho más fáciles de ejecutar en términos generales. A no ser de que queramos hacer cumbres muy alpinas, digamos lo así más esquí alpinismo. Lo más complicado su combinación, es decir, hacer una buena traza tanto de ascenso como de descenso.
5.- Si todavía estás progresando en técnicas de descenso, no dejes de ir a pista. Nuestras técnicas de descenso tienen que ser dominadas a la perfección.
6.- No te obsesiones con las cumbres, las grandes rutas o los grandes descensos. Poco a poco llegará el momento donde todos esos objetivos que te marcaste estén a tu alcance y puedan ser realizados.
7.- Haz cursos específicos de esquí de travesía y salidas guiadas, pero te advierto que en un fin de semana no se aprende todo lo que abarca nuestra disciplina. Completa tu formación con cursos de nivología para esquiadores, primeros auxilios en montaña, técnicas de alpinismo invernal, rescate en grieta (si pretendes esquiar en glaciar), GPS y orientación en montaña, entre otros.8.- Mantente en forma (si estás en temporada), tienes que estar preparado para la siguiente jornada de esquí de travesía. Ten en cuenta que cuando no dominamos una técnica, para su ejecución necesitamos mucha más energía pues tenemos más desgaste. Y cuando la temporada va a comenzar haz una buena pre-temporada de preparación física. El esquí de travesía es un deporte muy físico.
9.- Fedérate en montaña y hazte socio de un club. Por un lado necesitas un seguro de accidentes que cubra cualquier incidencia, y por otro lado, necesitas conocer a otros esquiadores de montaña más experimentados y también menos expertos al igual que tú. En muchos clubs se organizan salidas en grupo para todos los niveles, a las cuales hay que asistir y socializarse en este deporte. Las carreras y otros eventos también cumplen esta función.
10.- Relájate y disfruta: disfruta del ascenso y del descenso, de los paisajes invernales, de las cumbres y de las vistas de pájaro. El esquí de travesía es un deporte de sensaciones, muy completo y gratificante. Si disfrutas de todas esas sensaciones, estarás deseando volver a practicar este deporte.
05/01/2013
Decálogo sobre aludes
2.- Haz prácticas de ARVA, rescate en grieta y otros protocolos y ejercicios de seguridad. Cuando los necesites y los tengas que poner en práctica serán ágiles y efectivos. Puede ser la diferencia entre la tragedia y lo que podemos denominar un pequeño o gran susto.
3.- Aprende a evaluar sobre el terreno, a "leer" la montaña nevada. La montaña muestra muchas señales que bien interpretadas nos ayudan a tomar decisiones acertadas.
4.- Aprende a decir NO, a dar marcha atrás, a cambiar planes sobre el terreno si lo ves oportuno. Aprende a ser prudente y a mantener la serenidad en todo momento. Y también a ser comunicativo con tus compañeros, más cuando las circunstancias no sean las más idóneas.
5.- Mejora tus técnicas de orientación, tanto usando brújula como con GPS. Cuando inicio excursión tengo que saber la orientación de los valles por los que transito y si cambio de orientación tengo que ser consciente en todo momento: la nieve que pisas está afectada fuertemente por este factor.
6.- Prepara bien tus salidas, de forma especial en nuevas zonas de exploración, pero también en los lugares habituales de excursión.
7.- Haz seguimientos nivometeorológicos de las zonas donde tienes pensado esquiar y desplazarte. Las claves pueden estar en la meteo y nieve pasada. Y por supuesto consulta la meteo lo más actual y local posible, antes de tus salidas. Por supuesto incluidos los boletines de riesgo de avalancha.
8.- Practica y mejora tus técnicas de esquí y de montaña en general. Tienes que moverte con soltura, confianza y seguridad.
9.- Revisa y mantén a punto todo tu material de esquí, montaña y seguridad. Si tu material no funciona cuando lo necesitas, te puede poner en un serio compromiso.
10.- Ponte fuerte, en forma. Si estás fuerte disfrutas más, tienes más capacidad de reacción ante cualquier eventualidad. Por lo tanto aumenta la seguridad de forma considerable. El factor físico es importante en nuestro deporte.
Son diez, pero seguro que se te ocurre alguna más, para eso tenemos los comentarios para hacer tus sugerencias.
29/12/2012
Proyección de Pura vida / The Ridge
Ese es el resumen que sacamos de la película que vimos el pasado viernes 28 de diciembre 2012 en el bar "Sierra de Ioar" de las piscinas de Viana.
Unas 70 personas estuvimos disfrutando, no de una película de montaña, aunque todos sus protagonistas son montañeros, sino una película donde los valores como la amistad, la solidaridad, la valentía, el compromiso e incluso el arrojo se muestran como el máximo exponente de un grupo de amigos que dejan todo atrás, y arriesgan plenamente su vida para intentar salvar la de otro.
En la presentación y posterior coloquio del film estuvo Pablo Ochoa de Olza, hermano del montañero, que nos contó como fueron aquellos trágicos días donde la esperanza nunca se perdió hasta que fue irreversible. Aún asi, el legado de Iñaki sigue vivo a traves de la fundación "Sos Himalaya" (www.soshimalaya.org) que mantiene vivo su proyecto de crear escuelas en el entorno de las montañas del Himalaya donde vive para siempre.
Artículo sobre Iñaki publicado en Desnivel: http://desnivel.com/alpinismo/alpinistas/inaki-ochoa-de-oficio-alpinista
Otro de Jorge Nagore sobre como se fraguó la coordinación en Pamplona: http://elpais.com/diario/2008/05/25/deportes/1211666403_850215.html
Crítica de la película en "El País": http://cultura.elpais.com/cultura/2013/01/04/actualidad/1357331907_223266.html
22/12/2012
El Everest, visto a lo grande
David Breashears ha creado la imagen del Everest con mayor definición hasta ahora lograda. Usando una lente de 300 milímetros y ensamblando con un programa informático unas 400 fotos, Breashears ha conseguido una imagen de 3.800 millones de píxeles. Gracias a esta resolución, se puede navegar por la imagen y acercarse con suma precisión a distintas partes del glaciar, incluso poder distinguir a algún escalador. Las fotos que componen esta gigaimagen fueron tomadas a cerca de 5.700 metros de altura.
Esta imagen forma parte del proyecto Glacier Works con el que se pretende documentar el estado de los distintos glaciares del planeta y cómo les afecta el cambio climático. El propio Breashears ha podido constatar la evolución del Everest en las 15 veces que ha estado, según cuenta en una entrevista en NPR.
No se sabe con certeza cuál fue la primera fotografía tomada del Everest, pero sí que la primera que tuvo una calidad aceptable fue la que John.Claude White, miembro de una expedición británica por el Himalaya, captó en 1904. Quedaba muy lejos de la definición de esta gigaimagen.
08/11/2012
Cooperación Internacional. ¿Primero los de casa?
Estos recortes a penas generan contestación en la calle y, de hecho, las organizaciones de desarrollo se enfrentan a la realidad de la desmovilización social para reivindicar el mantenimiento de estas políticas. La justificación de esta falta de apoyo popular está tan manida como manipulada desde los estratos políticos y comunicativos: "en tiempos de crisis, primero los de casa. Si no hay para nosotros, no vamos encima a dar a los de fuera".
Este argumento utiliza el miedo y las situaciones de incertidumbre para fomentar los prejuicios y difundir falsedades. Veamos por qué.
La ayuda oficial al desarrollo son todos aquellos recursos (económicos, humanos, materiales…) que un país pone a disposición de otros estados para colaborar en su desarrollo. Esta cooperación es una obligación de los estados según la Carta de Naciones Unidas de 1945 y se encuentra recogida en el artículo 1.3 de la misma que recoge los propósitos de la organización. Nada menos.
Sin embargo, el concepto de desarrollo no es unívoco y de hecho ha ido variando a lo largo de los años y la práctica de la cooperación. Durante años, este desarrollo se identificó con el únicamente económico y su éxito se medía con los aumentos del PIB y otros indicadores económicos. Con la introducción del concepto de desarrollo humano en los años 90 del siglo pasado se dio un paso en la concepción de este desarrollo y se empezaron a valorar aspectos como el nivel educativo, las condiciones sanitarias o el acceso a la justicia.
En este sentido, las políticas de cooperación han ido también variando y el entramado internacional de agencias donantes, programas y actores involucrados se ha ido complicando y agrandando, con lo que las diferentes agendas de cooperación se han visto ampliadas.
En este camino, también hemos observado cómo las políticas de cooperación se han visto muy influenciadas por otros intereses estatales, como los comerciales, los geoestratégicos o los puramente políticos, lo cual ha desvirtuado y desdibujado en numerosas ocasiones las intervenciones con objetivos de desarrollo.
Por tanto, ¿qué cooperación se ha hecho hasta el momento? ¿En qué se invierte la ayuda oficial al desarrollo? No es este el lugar ni es nuestra pretensión hacer un análisis exhaustivo de estas políticas, pero sí que nos resulta útil destacar que las políticas de cooperación se han ido configurando como un vehículo de exportación de nuestro propio modelo, tanto económico como político y social.
Así, la ayuda oficial al desarrollo se ha utilizado para fomentar cambios y reformas democráticas, para colaborar en la provisión de derechos y servicios básicos como la salud y la educación, para reforzar las instituciones y las organizaciones de la sociedad civil… Es decir, entre otros objetivos, la cooperación al desarrollo ha pretendido hacer partícipes a otras sociedades de nuestro modelo de estado social y democrático.
En el momento en que este modelo, básicamente occidental, entra en crisis y deja de ser apoyado por las clases dirigentes (políticas, económicas, financieras…), se ven afectados todos sus componentes, entre ellos las políticas de cooperación al desarrollo. Los recortes en cooperación obedecen a la misma lógica que los recortes en sanidad o educación: la voluntad ideológica firme de querer acabar con el estado del bienestar, amparándose en justificaciones y argumentos economicistas supuestamente absolutos e irrenunciables (estabilidad presupuestaria, pago de deuda, adelgazamiento del sector público…)
La diferencia entre los recortes en cooperación y los recortes en otros sectores sociales, es que los primeros son más "baratos" políticamente y por eso se han llevado a cabo con mayor contundencia y rapidez. Y la culpa, entre otros, es del propio sector de la cooperación. No hemos sido capaces de consolidar una verdadera base social.
Se ha utilizado, erróneamente desde nuestro punto de vista, la justificación de la cooperación como las "políticas buenas" encaminadas a impedir que gentes de otros lugares decidan emigrar a nuestro país. El argumento es simple: "ayudémosles a mejorar su calidad de vida y así no vendrán aquí y harán peligrar nuestro sistema". Como ocurría con el argumento anterior, éste también es falso y además no educa.
No hemos sabido explicar el mensaje básico de que la solidaridad internacional es una obligación. Nuestro modelo y ritmo de consumo está basado en la explotación de otros lugares y otras sociedades. Aplicar el 0,7% de nuestro presupuesto a la ayuda oficial al desarrollo no es caridad de buenos samaritanos ni tampoco es una jugada calculadora donde se entremezclan otros intereses, es pura justicia social, recogida, además, en instrumentos internacionales.
Defender las políticas de cooperación es defender el estado del bienestar, aquí y allá. Porque las fronteras son cada vez más permeables, porque el sistema internacional basado en el Estado-nación hace décadas que se encuentra en la picota, porque luchar por mis derechos sin luchar por los de los demás es reclamar privilegios.
Resulta imprescindible renovar el papel de la cooperación al desarrollo, repensar el papel de las organizaciones no gubernamentales, rehacer la agenda política internacional y basarla en estándares comúnmente aceptados, como algunos tratados de derechos humanos, por ejemplo. Pero sobretodo, necesitamos hacer llegar nuestro mensaje más allá del sector de la cooperación: "el pobre del sur no es nuestro competidor ni nuestro rival en la distribución de los bienes y servicios recortados ideológicamente y, por tanto, artificialmente. Es un compañero de lucha, es un damnificado más de este sistema que nos ahoga".
¿Primero lo de casa? Sí, por supuesto, primero los ciudadanos y ciudadanas del mundo.
02/10/2012
GR 65: Camino de Santiago; Mucho mito y pocas verdades.
Cuesta encontrar en la historia de España un falso mito más repetido y evidente que el de la tumba de Santiago el Mayor, ese apóstol que se sabe que murió en Jerusalén y que dicen que está enterrado en Galicia. Alrededor de tan obvio disparate se ha construido, durante siglos, toda una serie de artificiales evidencias destinadas a probar una leyenda que sólo se sostiene, y con dificultad, desde el punto de vista místico; desde la óptica de los milagros. Hace ya tiempo que no queda historiador que aún defienda que los huesos que descansan en la catedral de Santiago de Compostela son los del apóstol Santiago. "Pese a todos los esfuerzos de la erudición de ayer y de hoy, no es posible alegar en favor de la presencia de Santiago en España y de su traslado a ella una sola noticia remota, clara y autorizada", escribió en 1971 Claudio Sánchez-Albornoz. "Todo hombre moderno, dotado de espíritu crítico, no puede admitir, por católico que sea, que el cuerpo de Santiago el Mayor repose en Compostela", sentenció Miguel de Unamuno ya en 1922. Sin embargo, como tantas otras mentiras en esta historia, la falsa tumba del apóstol es de una trascendencia muy real, de una importancia mayúscula. No se entiende ni Castilla ni la Península sin el Camino de Santiago, sin la ruta de peregrinación y los tremendos cambios sociales, económicos y políticos que provoca la fe ciega en la reliquia. Pero antes de analizar sus consecuencias, vayamos primero a la leyenda.
Primer tercio del siglo IX. Según algunos testimonios franceses, interesados en meter en la película a Carlomagno, en el 813. Probablemente algo después, entre el 820 y el 830. Son los primeros años del reino astur, cuando la capital cambia de Covadonga a Oviedo. Castilla ni siquiera existía aún como condado. Un ermitaño cristiano de nombre Paio (o Pelayo) dice ver unas extrañas luces, algo así como unas estrellas fugaces, sobre un monte deshabitado. El tal Paio convence a otro tal Teodomiro, obispo de Iria Flavia, el principal municipio de la zona, para que le acompañe de expedición al misterioso monte iluminado. Allí encuentran una tumba con tres cadáveres, uno de ellos degollado, con la cabeza bajo el brazo. Gracias a la divina señal estelar y a las avanzadas técnicas forenses de la época (siglo IX, insistimos), dan por probado que los muertos son el apóstol san Jacobo –también conocido como san Iago, san Yago, san Diego o san Jaime; o lo que es lo mismo: Santiago– junto a dos de sus discípulos.
Ante tal descubrimiento, piden al rey Alfonso II el Casto que financie una pequeña iglesia sobre la magna reliquia. Poco ruego necesitaba el monarca asturiano para hacerlo. Por aquellos mismos años, en la catedral de Oviedo se estaba desarrollando el culto a otras reliquias, las de la Cámara Santa, algunas tan espectaculares como la presunta arca donde se guardaron los restos de Jesús y de la Virgen en Jerusalén, y el santo sudario de lino que habría cubierto la cabeza de Jesús tras morir. El rey fue generoso y financió la construcción de la iglesia que le pedían los gallegos, que acabaría convertida en la catedral de Santiago de Compostela, uno de los mayores centros de peregrinación de la cristiandad. En el favor de los peregrinos, pronto se puso muy por delante de la Cámara Santa de la catedral del Salvador de Oviedo. Aunque aún hoy algunos ovetenses dicen, con cierto aire de suficiencia, que quien va a Santiago y no al Salvador visita al siervo y desdeña al señor.
Volviendo al monte iluminado. ¿Qué hace pensar a los dos gallegos, si es que directamente no se lo inventaron, que ese cadáver degollado, un tipo de muerte bastante habitual en aquellos tiempos, corresponde al apóstol fallecido ochocientos años antes y a unos cuatro mil kilómetros de distancia? Otra leyenda. Desde el siglo VI circulaba por Europa el mito de que Santiago había viajado por la Hispania romana trayendo el Evangelio. El origen es una frase en un texto bizantino de dudosa credibilidad histórica, que más tarde recoge otro autor inglés en el 650: "Jacobo, que se interpreta Suplantador, hijo de Zebedeo, hermano de Juan, predicó en España y lugares de Occidente; murió por la espada bajo Herodes y fue sepultado en Acaya Marmárica el 25 de julio". Sin embargo, la noticia de la evangelización hispana de Santiago no llega al lugar de su teórico origen, a la propia Península, hasta un siglo después de la traducción bizantina, hasta el VII, aunque sin dársele demasiada importancia.
Tras la invasión musulmana, con los cristianos de la Península mucho más necesitados de milagros, la leyenda de los viajes hispanos se hace tan popular que Santiago asciende a la categoría de patrón de Hispania. El título se lo otorga, a finales del siglo VIII, Beato de Liébana, un culto monje del Monasterio de San Martín de Turieno, en el extremo occidental de la actual Cantabria. Pocos años después de ser nombrado patrón, ¡oh, casualidad!, aparece su tumba justo en el pequeño rincón de la Península que controlaban los cristianos.
Para entonces, los detalles de la evangelización hispana de Santiago ya eran mucho más profusos que esa escueta frase bizantina de la que nace todo el invento. Según una de las versiones, Santiago había desembarcado de su viaje a través del Mediterráneo por Galicia (para acortar, se entiende), después de cruzar las columnas de Hércules y bordear la costa atlántica, llevando la palabra del dios verdadero de norte a sur de la Península. Estudios actuales demuestran que no, que el cristianismo llegó en el siglo II a través de las provincias romanas de África y, además, lo hizo en la dirección inversa: de sur a norte. Galicia, de hecho, fue de las últimas zonas cristianizadas.
Pero la mayor contradicción con el descubrimiento de Paio y el obispo Teodomiro está en la propia Biblia. Según se narra en el quinto libro del Nuevo Testamento, el titulado como Hechos de los apóstoles –uno de los de mayor consistencia histórica–, Santiago murió en Jerusalén en el año 44. Fue decapitado por orden de Herodes; es uno de los primeros mártires cristianos. Para salvar este pequeño inconveniente, alguien inventa un mito posterior al del descubrimiento de la tumba: que el cadáver fue trasladado tras su muerte. Que Santiago –antes, durante o después de esos viajes por Hispania de los que no se tiene noticia hasta pasado medio milenio de su muerte– hizo varios discípulos en sus viajes. Que dos de esos discípulos estaban con él cuando fue degollado en Jerusalén. Que robaron el cadáver y se lo llevaron, ¡dónde mejor!, de vuelta hasta Galicia. Que lo enterraron en secreto. Que no se sabe muy bien cómo, los dos enterradores también acabaron con sus huesos en la tumba. Que nadie reparó en la reliquia durante ochocientos años de nada.
La leyenda milagrosa, por si no fuese ya un relato lo suficientemente inverosímil, explica también que los discípulos y el santo muerto hicieron el viaje de vuelta en un "barco de piedra", que navegó desde la costa del actual Israel hasta la gallega ría de Arousa guiado por los ángeles. Ese barco de piedra flotante, un mito de origen céltico, engarza con el Acaya Marmárica del que habla el texto bizantino, que en realidad significa que Santiago fue enterrado en Marmárica (una región africana entre Libia y Egipto, que también aparece en la Biblia como el lugar del sepulcro del apóstol), pero que interesadamente se traduce como "arca marmárica": el arca de piedra. Otra versión moderna, medio metro más plausible, dice que esa pétrea embarcación era en realidad un barco que transportaba piedra; aunque no está muy claro qué necesidad había en la ría de Arousa de piedras de Oriente Medio.
Este barco de piedra y Santiago también están en el origen de otra reliquia cristiana, el pilar de Zaragoza: una pequeña columna sobre la que cuentan que se apareció la Virgen, que aún vivía, para animar al apóstol durante su supuesta gira hispana a la altura de Caesar Augusta (hoy Zaragoza). Y en Muxía, en la gallega Costa da Morte, también visitó la misma Virgen al santo, esta vez a bordo de uno de esos sorprendentes barcos de piedra flotante. Aún se puede visitar allí la supuesta quilla de esa peculiar embarcación, una enorme losa de piedra que dicen que se mueve si el que se sube encima es un ser puro, libre de todo pecado. De momento, que se sepa, no ha vuelto a flotar.
Sobre tan pétreas evidencias se levanta uno de los principales centros de peregrinación de toda la Edad Media en Europa: una tradición que todavía lleva a decenas de miles de personas cada año hasta Santiago de Compostela. El 15% del PIB de la ciudad depende hoy del turismo que, en gran medida, genera el Camino. Con todo, ese porcentaje es ínfimo si se compara con la riqueza que supuso esta reliquia para la antigua Compostela, una ciudad que, literalmente, se levanta sobre la tumba de Santiago, primero gracias a los generosos donativos que el obispo Teodomiro consigue para su parroquia por su descubrimiento, incluidos los de Alfonso II, y después por el dinero que dejan los peregrinos, que, poco a poco, empiezan a llegar desde toda Europa. Aunque un camino no es sólo su final: también es su recorrido. Para la Castilla medieval, por donde transcurre un amplio trayecto de la ruta de peregrinación desde Europa, el Camino de Santiago es casi la única vía de comunicación con el resto de la cristiandad, el principal dinamizador de su economía, su religión y su cultura, especialmente entre los siglos XI a XIII; la ruta por dónde llegan el arte, las nuevas ideas, las reformas religiosas, los aliados bélicos y por supuesto el comercio, el dinero. Alrededor de la economía que trae la peregrinación se desarrolla también en Castilla la burguesía: mercaderes, cambistas, artesanos… Burgos es, de hecho, una ciudad casi tan hija del camino como la propia Santiago de Compostela.
Pero lo que alimenta el camino no es el dinero, sino la fe. Por eso es irónico que uno de sus grandes impulsores sea, de forma inesperada, un infiel: nada menos que Almanzor, que destruyó la ciudad levantada sobre la tumba del apóstol a mediados del mes de agosto del 997. El dictador musulmán arrasó Santiago de Compostela y se llevó a Córdoba las campanas de la iglesia a lomos de esclavos cristianos. Dicen algunas crónicas que sus caballos entraron en el templo y usaron la pila bautismal como abrevadero. Aunque, según la leyenda, respetó la tumba del apóstol y también a un monje que la guardaba. El principal testimonio sale de un historiador musulmán del siglo XIII, Ibd Idhari, que a su vez resume la narración de otro cronista del siglo X, Ibn Hayran:
"Almanzor, habiendo llegado por estos años al punto más alto de su poderío, socorrido por Dios, como lo estaba, en sus guerras contra los príncipes cristianos, marchó contra la ciudad de Santiago, situada en Galicia, y que era el santuario cristiano más importante, tanto de España como de las regiones colindantes de la Gran Tierra. La iglesia de esta ciudad era para ellos lo que la Kaaba para nosotros; la invocaban en sus juramentos y a ella se dirigían en sus peregrinaciones desde los países más alejados, desde Roma y desde más allá.No se sabe si Almanzor fue tan generoso y aquel monje tan valiente. Tal vez fue el miedo supersticioso del caudillo cordobés, o simplemente una concesión a las tropas cristianas que le acompañaban en aquella aceifa –junto a Almanzor, contra Santiago de Compostela, cabalgaron varios nobles leoneses–. Otra versión de esta historia dice que los huesos se salvaron de un modo bastante menos heroico: porque ese mismo monje, probablemente el obispo Pedro Mezonzo, escondió las reliquias en un valle apartado hasta que el ejército invasor abandonó Galicia. De una manera o de otra, la iglesia y toda la ciudad fue reducida a cenizas, pero de ellas la peregrinación renació aún con más fuerza.
La tumba que visitan, según ellos pretenden, es la de Santiago, el cual era entre los doce apóstoles el más íntimo de Jesús, y al que llamaba su hermano porque siempre se encontraba junto a él; ciertos cristianos dicen que era hijo de José el carpintero.
(…) Después de haberlo enteramente arrasado fueron a acampar delante de la orgullosa ciudad de Santiago el miércoles 2 saban [11 de agosto]; todos los habitantes habían huido y los musulmanes se apoderaron de todo cuanto encontraron y demolieron las construcciones, las murallas y la iglesia, de modo que no quedó ni huella de las mismas. Sin embargo, la guardia colocada por Almanzor hizo respetar la tumba del santo e impidieron que sufriera ningún daño, pero todos los hermosos palacios tan sólidamente construidos fueron reducidos a polvo, hasta el punto de que nadie podía sospechar que hubieran existido la víspera.
(…) En Santiago, Almanzor no encontró a nadie más que a un monje sentado junto a la tumba, al que preguntó por qué estaba allí: "Para honrar a Santiago", respondió el monje. El vencedor dio órdenes de que lo dejaran tranquilo".
La humillación que Almanzor inflige sobre toda la cristiandad, de forma consciente y calculada –por eso se lleva a varios cronistas 'empotrados' en la expedición, para que cuenten cómo arrasa aquel sitio sagrado que es "como la Kaaba", pero en cristiano–, provoca como reacción el respaldo del resto de Europa. Ya es una cuestión de fe. Santiago, un patrón de España al que entonces dedicaban menos iglesias que al local San Isidoro de Sevilla, se convierte en el anti Mahoma. Al igual que hacían los musulmanes con el profeta, al que invocaban con alaridos (una palabra de origen árabe), los cristianos responden "¡Santiago y cierra España!", donde cerrar no sólo significa guardar, sino también, según el diccionario de la Academia, "trabar batalla, embestir, acometer". Es un grito de guerra. El mito del Santiago Matamoros llena de moral a las tropas y, según las cuestionables crónicas de la época, se aparece en varias ocasiones, a lomos de un corcel blanco, para ayudar a los cristianos contra el sarraceno infiel.
Las noticias de la profanación por Almanzor de Santiago de Compostela, el defensor de la cristiandad, con seguridad llegaron a Francia, y es allí, en el monasterio de Cluny, donde el Camino encuentra a su gran aliado. La Orden de Cluny ya es en ese momento la orden monástica más pujante de la cristiandad. Nace de una reforma benedictina revolucionaria para su tiempo: una organización que no permite ni al poder laico ni incluso al propio Papa disponer de sus bienes, que hace del monasterio una organización casi completamente independiente. A su vez, la abadía de Cluny se despliega con muchos otros cenobios por toda Europa que responden a una estructura centralizada, que obedecen a Cluny: al abad de los abades, una persona que sólo responde ante Dios y, en teoría, ante el propio Papa. Pero Cluny no es un rival de la Santa Sede, es más bien un aliado: su principal fuerza contra las cada vez más numerosas herejías y también contra el poder terrenal de los reyes y nobles laicos.
Si Santiago de Compostela es, salvando las distancias, el mayor destino turístico de Europa en aquellos siglos, Cluny es a su vez el principal touroperador de la época. La orden utiliza sus monasterios para promocionar la peregrinación a Santiago. Era una red inmensa: en el siglo XII llegaron a contarse 2.000 prioratos por toda Europa con más de diez mil monjes, sometidos a la disciplina del abad de Cluny. A cambio, los reyes de Castilla, León y Navarra proporcionan a la orden generosos donativos. En el año 1080, Alfonso VI, en aquel momento casado con la francesa Constanza de Borgoña, nombra abad del Monasterio Real de San Benito, en Sahagún, en medio del Camino, al cluniacense Bernardo de Sedirác, que se ocupa de aplicar la reforma gregoriana y de sustituir en las iglesias castellanas la liturgia hispánica por el rito romano. El monasterio de Sahagún, el cenobio más importante de la época en la Península, el Cluny de León, recibe también del rey Alfonso VI un generoso fuero que otorga a los monjes, entre otras cosas, el monopolio del horno para cocer el pan. Tales privilegios acaban provocando una serie de revueltas de los vecinos de Sahagún contra el monasterio que obligan a modificar el fuero. Es una de las primeras victorias de lo civil sobre lo religioso, del concejo sobre el monasterio; aunque fue una victoria pasajera. A la larga, ganaría una vez más la Iglesia frente a los burgueses, que incluso llegaron a ser excomulgados por las sucesivas revueltas de la villa frente al monasterio.
En el siguiente siglo, en el XII, la peregrinación llega a su momento de máxima expansión con una bula del Papa Calixto II que concede el perdón de todos los pecados, la indulgencia plenaria, a todo aquel peregrino que visite la tumba de Santiago los años jubilares: aquellos en los que el día de Santiago, 25 de julio, cae en domingo. Para Compostela, es un chollo frente a Roma, su gran rival en materia de peregrinaciones (Jerusalén era un destino suicida): mientras que en Roma el jubileo sólo llega cada 25 años, una vez en la vida media de una persona de la época, en Compostela hay jubileo más o menos cada seis calendarios. El Camino se llena de peregrinos y con ellos también llega la primera gran obra pública de los reinos cristianos: los puentes, los hospitales y los caminos; la infraestructura del negocio.
Uno de los peregrinos es un francés, Aimerico de Picaud, que llega a Santiago de Compostela en el año 1143 y escribe la primera guía del Camino, recopilada en el Códice Calixtino, un manuscrito donde también se recogen todas las leyendas ya resumidas sobre el hallazgo de la tumba y otros milagros y que hoy se conserva en Compostela. Picaud, en su viaje, no deja muy bien parados a los cristianos hispanos de la época, unos pueblos incultos y atrasados bajo los ojos de este religioso francés. Los navarros y vascos "torpemente visten y torpemente comen y beben". "Si los vieres comer, los considerarías perros o cerdos. Si los oyeres hablar, te acordarías de los perros que ladran, pues tienen una lengua de todo punto bárbara". "Navarro o vasco matan, si pueden, por una moneda a un galo". Los castellanos tampoco quedan mejor parados, aunque Picaud los denomina ya en el siglo XII como españoles, en contraposición con los vascos y navarros: "Pasado Montes de Oca, a saber, hacia Burgos, siguen las tierras de los españoles, esto es, Castilla y Campos; esta tierra está llena de riquezas, con oro y plata, feliz, con tejidos y yeguas fortísimas, fértil en pan, vino, carne, pescados, leche y miel; sin embargo, está desolada de árboles y llena de hombres malos y viciosos". Picaud sólo salva a los gallegos: "Las gentes gallegas concuerdan mejor que las demás gentes españolas con las nuestras francesas, por las costumbres cultas; pero se las tiene por iracundas y litigosas en gran manera".
Picaud, es evidente, no quedó muy satisfecho del viaje, tampoco de la gastronomía local: "Si en alguna parte de España y Galicia comiereis el pez que el vulgo llama barbo, o el que los de Poitou llaman alosa, y los italianos clipia, o anguila, o tenca, sin duda moriréis próximamente, o enfermaréis. (…) Todos los pescados y las carnes vacunas de toda España y de Galicia comunican extrañas enfermedades". También se queja Picaud de los cobradores de portazgos, que se aprovechan para timar al peregrino: "Salen al camino a los peregrinos con dos o tres dardos para cobrar por la fuerza los injustos tributos, y si alguno de los transeúntes no quiere dar las monedas a petición de ellos, los hieren con los dardos, y con esto les quitan el censo, afrentándolos, y hasta las calzas los registran".
Como se ve, el Camino de Santiago en este siglo no era como los actuales paseos en bici. Pero a pesar de la mala prensa y de tantas dificultades, la fe en Santiago, animada por Cluny, consigue llenar la ruta durante varios siglos, que dejan innumerables beneficios económicos y culturales a Castilla y a los demás reinos cristianos por donde pasa. El declive llega en el XIV, con la peste negra. Después, el cisma protestante prácticamente acaba con la peregrinación: "No se sabe si allí yace Santiago o bien un perro o un caballo muerto", escribe Lutero, que plantea una duda interesante: si resulta altamente improbable que los huesos encontrados en Galicia pertenezcan al apóstol, entonces, ¿de quién son?
Hay varias hipótesis. Una, muy extendida y que respaldaba, entre otros, Unamuno: que se trata del cadáver de Prisciliano. Al menos este ilustre degollado sí era gallego, oriundo de Iria Flavia para más señas: un importante obispo hispano, el primer cristiano condenado a muerte por herejía. Su legado, el priscilianismo, fue una doctrina cristiana de tanta trascendencia que incluso dos siglos después de muerto su fundador los concilios debatían sobre sí era o no herejía. Prisciliano fue decapitado en Tréveris en el 385 y, según esta teoría, sus discípulos recuperaron después el cadáver para llevarlo de vuelta a su natal Iria Flavia. Es posible que sea cierto: Tréveris no pillaba tan lejos como Jerusalén.
Otra opción es que el muerto dado por santo puede, simplemente, ser cualquiera. La tumba que encontraron Paio y el obispo Teodomiro no era un mausoleo perdido, sino parte de un cementerio de origen céltico y que fue usado por todos los que por allí pasaron: los romanos, los suevos o los visigodos. Una investigación arqueológica, ordenada en 1878 por el cardenal Miguel Payá Rico, encontró, bajo el altar mayor de la catedral, una cripta rectangular, aparentemente un sepulcro romano. Para disgusto del cardenal, la cripta estaba vacía, aunque aseguran que después encontraron los huesos del famoso decapitado y sus dos supuestos discípulos escondidos en una urna detrás del altar mayor, donde se supone que los ocultó a toda prisa otro arzobispo compostelano en 1589, cuando el pirata Francis Drake asaltó la ciudad. Las dudas sobre la autenticidad de esos huesos no desalentaron al cardenal Payá Rico, que consiguió que el Papa León XIII decretase una bula en 1884 dando por auténticas las reliquias.
Pese a todo, la peregrinación no volvió a renacer con fuerza hasta finales del siglo XX, cuando otro milagro llegó a Galicia: el modelo autonómico español. Fue la Xunta de Galicia quien relanzó el Camino. En 1970 apenas hay registrados 68 peregrinos. En el 71, año jacobeo, fueron 451. En 1982, otro año de indulgencia plena, ya fueron 1.868 y durante la década de los noventa el número de peregrinos se dispara hasta alcanzar en el jacobeo de 1999 los 154.613. El Camino, además de una tradición religiosa, es también un incentivo turístico que, como vende la Xunta en su web promocional, "hoy se ha convertido, gracias a sus elementos culturales y paisajísticos, en una ruta de contacto entre diferentes gentes y culturas". Ya no es sólo una peregrinación religiosa; y lo de menos, a estas alturas del cuento, es la verdadera identidad de esos huesos que tanta huella han dejado en la historia.
04/08/2012
Revisión de las cuerdas de escalada y espeleología
Está aquí: http://www.grupotriton.org/web/contenidos/Articulos/Resistencia%20Cuerdas/REsistencia_cuerdas.htm
Estos son algunos de los párrafos que destaco como más interesantes...
Hay un método muy sencillo para comprobar la antigüedad de una cuerda si no se dispone del historial de la misma: Se corta un trocito de unos cuantos centímetros y se mira si tiene cinta de marcaje interior. Si no tienen cinta de marcaje hay que retirarla inmediatamente, porque quiere decir que la cuerda es anterior a la aparición de la normativa, y por lo tanto tienen más de 10 años. Si tiene cinta de marcaje en ella pondrá escrito el año de fabricación. Se suele repetir cada 20 centímetros aunque la norma obliga a por lo menos una repetición del año de fabricación por metro. También hay algunos fabricantes que tienen un código de colores para la cinta que se repite cada 10 años, así simplemente con mirar el color de la cinta en la punta de la cuerda se puede llegar a saber el año sin necesidad de cortarla.
Varios sistemas sencillos para valorar la degradación de las cuerdas son:
-Si la cuerda está muy rígida e hinchada: mala señal.
-Sobre la cuerda limpia y seca raspar con la uña la funda. Si se desprende un polvillo blanco es mala señal.
-Cortar un trocito de la punta de la cuerda (10cm) con un cúter afilado, separar la funda del alma. Coger la funda, estirar de los cabos que componen la funda deslizándolos entre una uña y un dedo. Si se desprenden capilares cortitos de 3 ó 4 mm de longitud es mala señal.
-Del mismo trozo anterior de las fibras que componen el alma, si podemos estirando con los dedos, romper con facilidad los capilares es mala señal.

Vida útil de una cuerda semiestática según BEAL
Vida útil = tiempo de almacenamiento antes de la primera utilización + tiempo de utilización.
• La vida útil depende de la frecuencia y de la forma de utilización.
• Los esfuerzos mecánicos, los rozamientos, los rayos UV y la humedad degradan poco a poco las propiedades de la cuerda.
• Debemos subrayar que, con el uso, la longitud de la cuerda puede disminuir hasta un 10% a costa de aumentar su diámetro.
• Tiempo de almacenamiento: en buenas condiciones de almacenamiento, este producto puede guardarse durante 5 años antes de utilizarse por primera vez sin afectar a su futuro tiempo de utilización.
Tiempo de utilización:
- Utilización diaria e intensiva: 6 meses.
- Utilización cotidiana y de intensidad media : 1 año.
- Utilización semanal e intensiva: 1 año.
-Utilización semanal y de intensidad media: 2 años.
- Utilización diaria por períodos y de intensidad media: 3 años.
- Algunas utilizaciones durante el año de intensidad media: 5 años.
- Utilización muy ocasional de poca intensidad: 10 años.
Atención: se trata de tiempos de utilización indicativos. Una cuerda puede ser destruida en su primera utilización. Es el control el que determina si el producto debe darse de baja antes. Un almacenamiento apropiado entre utilizaciones es esencial. El tiempo de utilización nunca debe superar los 10 años. La vida útil (almacenamiento antes de utilización + vida de utilización) está limitada a 15 años.
La cuerda tiene que darse de baja lo antes posible:
- Si ha detenido una caída.
- Si al inspeccionarla, el alma está dañada.
- Si la funda está muy gastada.
- Si ha estado en contacto con productos químicos peligrosos.
- Si hay cualquier duda sobre su seguridad.
-Vida útil de una cuerda semiestática según Cuerdas Roca
- De 1 a 12 meses bajo uso intenso (profesionales de los trabajos verticales y rescates, expediciones en alta montaña o cuevas).
- De 2 a 3 años con uso moderado u ocasional (aficionados a la espeleología, equipadores de escalada deportiva).
No emplee cuerdas con más de 10 años aunque su aspecto
exterior sea muy bueno o apenas se haya utilizado.
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A tod@s l@s soci@s!! Con motivo del 60 aniversario de la sociedad, se van a celebrar el sábado 18 de julio varios actos, entre ellos una c...

